Noche inquieta; por Facundo Silva.

 Para poder conciliar el sueño, y los ojos cerrar en paz, me arrojo al mar de amargura de escribir un verso más

Caigo en negros delirios,  llego a lo que esconden detrás: Una voz que no es la mía, y un alma incapaz de escuchar.

Cruzando caminos inciertos, no siento ni manos ni pies; me ahogan sombras heridas, que al hoy lo maquillan de ayer.

Así es que llego a una alcoba, hogar del secreto mayor, donde plácidamente descansa un demonio arropado en pudor.


En frívolas líneas se atascan, las noches que en sueños se van. La duda que prima en el alba, ¿consigo en verdad despertar?


Facundo Silva.
fotografía por Lourdes Barrionuevo.



Entradas populares