森の神 (Mori no kami); por Nicolás P. Aréa
Es muy difícil saber a ciencia cierta qué creció de qué, o al menos eso nos contó el abuelo. Como si dos personas estuvieran conectadas entre sí por sendos cordones umbilicales. Pero se calcula que debe haber unas cincuenta dispersas por los bosques centenarios de Hokkaido. Una leyenda Ainu dice que durante la guerra, una bandada de cuervos vino volando desde el norte haciendo un ruido bestial con sus bombas. Esto despertó al dios del bosque quien, muy enfadado, estiró sus brazos hacia el cielo y los estrujó con el puño. Y allí quedaron. Luego el dios volvió a acostarse y tapó con su enorme espalda a todos los pueblos de la isla. En el refugio me contaron que dentro de los cuervos viajaban gaijin ricos, y que dentro debe haber toneladas de pan, lonjas de carne y bolsas llenas de arroz. Pero también dicen que el dios del bosque no ha olvidado el pecado de los cuervos y castiga a todos los que se acercan a las casas altas. Era la ...